Morena, PRI y el Frente se alistan para defender el voto

 

Los partidos alistan sus equipos y estrategias para defender los votos el próximo 1 de julio.

La mayoría de esos ‘soldados’ serán los representantes de partido en las casillas. Además de lealtad a su militancia, deben estar capacitados para reconocer las faltas e irregularidades que puedan desarrollarse el día de la contienda electoral.

El término defensa del voto inició en la década de los ochenta en “una época donde existían prácticas de fraude y la oposición decía que había que defender el voto, era una suerte de activismo social para cazar ‘mapaches’, detener robo y relleno de urnas”, explica Luis Carlos Ugalde, director general de Integralia Consultores y expresidente del Instituto Federal Electoral.

Ante del desprestigio y falta de credibilidad de las instituciones, el principal factor de confianza el día de la elección son el poder y la presencia de los ciudadanos.

Eduardo Espinosa Silis, abogado en materia electoral y director de Strategia Electoral, explicó que quienes tienen el control de la elección, son los ciudadanos, y cada uno de los funcionarios de casilla que estarán ahí.

Señaló que el voto masivo es otra forma de defender el sufragio, ya que aunque los partidos tengan cierta capacidad de movilización, el ejercicio masivo resta injerencia en el resultado de la coacción del voto.

En la próxima elección se elegirá al presidente del República, 9 gobernadores y 30 poderes locales. Son 3,400 cargos los que integran la contienda.

Morena, el ejército que se recluta

Morena tiene el objetivo de conseguir 500 mil voluntarios que serán los ‘ojos’ y ‘oídos’ de Andrés Manuel López Obrador.

Desde que empezó la campaña y en cada acto, el tabasqueño expone sus propuestas y a su despedida pide un momento más de atención. Aunque declara que “las encuestas nos favorecen”, llama a no confiarse e invita a sus simpatizantes para alistarse como representantes de casilla para defender el voto de “la mafia del poder”.

—¿Protestan evitar el fraude? —pregunta AMLO en sus actos.

La mayoría simpatizante levanta el brazo con solemnidad y responden con un coro sonoro “protesto”.

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La idea de crear una “superestructura” de defensa del voto inició en 2006, cuando López Obrador perdió por un ajustado margen (.56% del total de los votos) contra Felipe Calderón, al que acusó de ‘robarle’ el triunfo.

Esta defensa se avivó tras la última elección a gobernador del Edomex cuando el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) validó la votación y el triunfo del PRI con Alfredo del Mazo, a la par que desestimó las denuncias de fraude y consideró que Morena, PAN, PRD y PT no sustentaron sus acusaciones.

Para reunir el ‘ejército electoral’, López Obrador colocó operadores para las cinco circunscripciones electorales: Marcelo Ebrard, Ricardo Monreal, Julio Scherer, Rabindranath Salazar y Bertha Luján.

A ellos, se suman sus hijos, Gonzalo como coordinador nacional del aparato de defensa, y José Ramón y Andrés Manuel López Beltrán como enlace estatal de Morena en Edomex y en la CDMX, respectivamente.

Paralelo a esa estructura, Morena trabaja en otra estrategia que agrupa “equipos de abogados” para cada circunscripción, ellos ayudarán a denunciar “las formas de coacción del voto o de fraude que se puedan dar el 1º de julio”, explica Bertha Luján.

Los cinco operadores de defensa del voto trabajan en coordinación con los Comités seccionales de Morena en todo el país; éstos llevan dos años trabajando en la designación de Coordinadores de representantes generales y Representantes generales. Ambas figuras son militantes y “personas de confianza” del partido, reciben un sueldo y capacitaciones en temas jurídicos.

Los Representantes generales trabajan en terreno, hacen “brigadeo casa por casa” para la promoción del voto, elaboran “una lista de convencidos” y conforman una lista de posibles representantes de casilla, detalla Luján.

Para la gran elección, Morena tiene como objetivo reunir cuatro representantes por casilla. Ellos, como voluntarios no recibirán pago, no tienen que contar con afiliación y el partido se encargará de su capacitación.

Las brigadas también se organizan para conseguir representantes y ofrecer apoyo en zonas calientes como Tamaulipas, Michoacán, Guerrero y Edomex donde se documentaron casos de amenazas y agresiones a simpatizantes de Morena en la elección a gobernador del 2017.

“Se va a pedir la presencia de la fuerza pública para que se cuide la paz en las casillas y alrededor de las casillas”, puntualizó Luján.

La maquinaria del PRI

El PRI es el único partido que tiene representantes en cada uno de los 2 mil 457 municipios del país y eso, dicen los líderes del PRI, hace la diferencia en una elección.

La maquinaria priista para esta elección arrancó hace un año con la selección de los líderes de los organismos del partido y representantes en tierra para que, el día de la elección, cuiden y promuevan el voto. Su objetivo es ganar 30 millones de votos para llevar a José Antonio Meade a la presidencia

“El PRI es una organización compleja, extensa, nacional y con presencia de alguna de las vías en todo el territorio del país. Existe desde las Baja Californias hasta la península. Es el único partido nacional con estructuras establecidas”, sostiene Beatriz Paredes, coordinadora de la tercera circunscripción que integra Campeche, Chiapas, Oaxaca, Quintana Roo, Tabasco, Veracruz y Yucatán.

La operación del PRI de cara a la elección trabaja por dos vías. Una, integrada por la estructura histórica con las tres principales confederaciones del país: la Confederación Nacional de Organizaciones Populares (CNOP), la Confederación Nacional Campesina (CNC), la Confederación de Trabajadores de México (CTM); 11 organismos políticos y 27 organizaciones adherentes.

La segunda se conforma por la estructura de campaña, integrada por 43 generales que incluye desde enlace con empresarios, hasta coordinadores regionales.

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Por eso es que aunque otros partidos, como Morena donde “la presencia de expriistas es preponderante”, preparan una estructura de defensa del voto, no se comparan con la maquinaria del priismo. “Son muy competitivos, tienen fuerzas regionales más potentes, (pero) no alcanzo a ver una estructura nacional”, asegura Beatriz Paredes.

Arturo Zamora Jiménez, secretario de la Confederación Nacional de Organizaciones Populares (CNOP), explica que tras el arranque de campaña, “nos dedicamos a prepararnos exclusivamente para el proceso electoral”. Zamora insiste que “andar en mítines no es rentable para lo que viene, que es el trabajo, la información, a través de nuestras redes de lo que tenemos que propagar de nuestro candidato y también el trabajo de contención”.

Sólo la CNOP tiene 512 representantes en el país organizándose desde marzo de 2017. La maquinaria cuenta con un responsable electoral en cada uno de los 300 distritos del país, a ellos, sumarán a cuatro personas más como representantes de casillas para operar la promoción, movilización y defensa jurídica del voto.

La apuesta del PRI está en el trabajo en tierra, en engrasar una maquinaria que se comunica “todos los días, en todo momento, para convencer persona a persona”, explica el líder de la CNOP.  

Una app para cuidar el voto del Frente

Ricardo Anaya y la coalición Por México al Frente iniciaron sus actividades proselitistas con un hackatón, colocando a la tecnología como un símbolo de futuro y de ruta al cambio, capaz de general soluciones a problemas como corrupción, desigualdad y violencia.

El Frente se apoyará en la tecnología para defender el voto el día de la jornada electoral.

Ernesto Ruffo Appel, senador y coordinador de Defensa del voto en la campaña, declaró que el frente usará una aplicación móvil para evitar algún tipo de fraude el día de la elección.

La red de militantes y ciudadanos voluntarios que vigilarán las casillas usarán la app para monitorear y reportar irregularidades.

“Tenemos que tener un sistema de monitoreo para que a los representantes generales, observadores nacionales o internacionales, les puedas decir mira acá hay un foco rojo”, explica el exgobernador de Baja California.

El Frente es una coalición nacional – por primera vez en la historia – entre partidos de izquierda y de derecha, por ello, además de la suma de estructuras partidistas, se está conformando un núcleo de organizaciones civiles y ciudadanos sin militancia para vigilar la jornada electoral, explica Ruffo Appel.

“Si tienes una abundante presencia de voluntarios ciudadanos y partidistas por la misma causa no hay manera de que te trastornen el proceso”, declara Appel y explica que sólo alcanzan a cubrir el 60% al día de la elección, por lo que el otro 40% tendrá que ser de los ciudadanos para complementarse en un solo sistema y que haya una sola visión del proceso electoral.

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Una de las principales preocupaciones del Frente ante la defensa del voto son los lugares en los que se presentan votaciones atípicas, como por ejemplo en Chiapas, donde aunque haya representantes de casi todos los partidos, el 100% de votos son para el Partido Verde que gobierna la entidad.

“Ahí es donde tienes que cuidar no solo la casilla, también el traslado y esta figura que establece el INE de CAE (Capacitadores Asistentes Electorales) no le metan la mano”, explica Miguel Muñoz, secretario de elecciones de Movimiento Ciudadano, consciente de que cada partido se apoya en su propia militancia.

Otro lugar considerado como foco rojo es el Estado de México.

Ruffo Appel enuncia que ante la posibilidad de un fraude del PRI – que gobierna el estado – es necesario, que todos – incluidos otros partidos que no forman parte del Frente – vigilen la elección.

“Yo se lo platiqué a Morena, les dije esto es ecuménico, que en términos de la iglesia quiere decir todos, lo que nos interesa es la transparencia del proceso electoral.

—¿En esto entran todos, todos?

—Sí, por eso hablo de un tótem electoral ciudadano, y si los de Morena se quieren inscribir ahí, pues que se inscriban, dijo Ruffo Appel.

Para hablar de sus estrategias para defender el voto se buscó a los equipos de los candidatos independientes Margarita Zavala y Jaime Rodríguez, pero hasta el cierre de esta edición no se obtuvo una respuesta.  

Un ejército electoral

Espinosa Silis tiene muy claro que el partido que mejor trabaja en la defensa del voto es el PRI, “que alcanza a desplegar el mayor número de personas y que en su mayoría tienen mayor conocimiento de qué hacer el día de la jornada electoral en la casilla”.

Los demás partidos “no trabajan en sus estructuras, todo mundo está ahorita concentrado en las campañas, en la publicidad, los debates y mil cosas, pocos están preparando al ejército electoral en la defensa del voto y sobre todo por capacitar a las personas, si no nos dicen qué tenemos que ver, pues está muy difícil”.

Luis Carlos Ugalde exconsejero electoral explicó que con el paso del tiempo han mejorado los estándares de legalidad y transparencia del conteo de votos, pues la defensa se ha transformado en observación electoral.

Sin embargo hay otros fenómenos que ocurren antes de la jornada electoal que se han deteriorado en los último 10 años: clientelismo electoral, movilización de votantes, compra del voto, inhibición del voto, financiamiento ilegal de campañas, gasto excesivo de campañas, desvío de recursos públicos, pago de cobertura informativa de manera ilegal, etc.

“Estos fenómenos que sí están afectando las condiciones de competencia, que sí están generando un problema mayor de corrupción, no tiene nada que ver con la defensa del voto sino con en todo caso propiciar las condiciones legales de las contiendas políticas”.

Vía Animal Político

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