En apenas cuarenta y ocho horas la NASA espera lanzar con éxito una de las misiones espaciales de 2018 más esperadas. Se trata de InSight, cuyas siglas corresponden en castellano a Exploración del interior mediante investigaciones sísmicas, geodesia y transporte de calor, una iniciativa del programa Discovery que pretende explorar en detalle el corazón de Marte.

Si todo sale según lo previsto, el robot medirá las constantes vitales del planeta rojo y nos permitirá comprender mejor cómo se formaron los mundos rocosos del sistema solar, incluida la Tierra. La misión, que despegará el sábado 5 mayo de California —convirtiéndose en el primer lanzamiento en la historia desde la costa oeste de Estados Unidos—, estudiará la estructura y los procesos interiores de Marte.

InSight determinará el tamaño, la composición y el estado del núcleo del planeta rojo, el espesor y la estructura de su corteza y manto y el estado térmico de su interior. Además, el robot geofísico también analizará la actividad sísmica de Marte, en otras palabras, intentará detectar la presencia de terremotos en el planeta rojo —que bien podrían bautizarse como martemotos—. Su última meta científica es calcular la tasa de impactos de meteoritos en la superficie marciana, un objetivo que perseguirá a partir del próximo 26 de noviembre de 2018, fecha en la que está previsto que llegue al planeta rojo.

InSight, viaje al centro de Marte

Marte es, en palabras de la propia NASA, “el candidato perfecto para el estudio de la formación planetaria“. Por un lado, su tamaño es suficientemente grande como para haber sufrido los mismos procesos que otros cuerpos como Mercurio, Venus, la Luna o la propia Tierra. Por otro, el planeta rojo es lo bastante pequeño como para albergar las huellas de las etapas que dieron lugar a la formación de los planetas hace más de 4.500 millones de años.

A diferencia de nuestro mundo, donde la tectónica de placas y la convección en el manto siguen aún activos, Marte no ha cambiado demasiado, por lo que la exploración de su interior nos permitirá comprender mejor cómo eran los planetas rocosos hace miles de millones de años. “InSight arrojará luz sobre la evolución temprana de los planetas rocosos, incluida la Tierra”, asegura la agencia espacial norteamericana.

Según la NASA, InSight es la primera misión espacial que explorará el interior profundo de Marte. Para ello el robot medirá las constantes vitales del planeta rojo: su pulso o sismología, su temperatura o flujo de calor y sus reflejos. Además de determinar la existencia de los martemotos —un objetivo que ya intentaron, con poco éxito, las sondas Viking en los setenta—, la misión también podría enseñarnos cómo se formaron los volcanes en Marte. Pero lo más importante, de acuerdo con la agencia espacial norteamericana, es que InSight funcionará como una “máquina del tiempo” al permitirnos descubrir cómo es el interior del planeta rojo, que supuestamente ha permanecido sin cambios desde hace más de 4.500 millones de años.

InSight trabajará en la superficie marciana durante 720 días, es decir, la nueva misión espacial permanecerá operativa hasta noviembre de 2020. El robot estará dirigido por el Jet Propulsion Laboratory (JPL) de la NASA, con la colaboración de científicos de Estados Unidos, España, Francia, Alemania, Austria, Reino Unido o Canadá, entre otros. El madrileño Centro de Astrobiología (CAB) del CSIC-INTA proporciona los sensores de viento y temperatura de la misión.

El lanzamiento de InSight está previsto para el próximo sábado 5 de mayo a las 7:05 h EDT (13:05 h CEST) desde el complejo 3 de lanzamiento situado en la Base de la Fuerza Aérea Vandenberg (California, Estados Unidos). El despegue de la próxima misión a Marte será posible gracias al uso de un cohete Atlas V. En el mismo cohete viajará un experimento de la NASA bautizado como Mars Cube One, o simplemente MarCO. Este proyecto consistirá en dos pequeñas sondas que pondrán a prueba la tecnología CubeSat para la comunicación y navegación en el espacio profundo, lo que también podría facilitar el contacto con el propio robot InSight en el planeta rojo.