Facebook está pasando por una época convulsa de cara a la galería (no así en apartado financiero) en lo que a confianza se refiere. Primero con las noticias falsas o fake news que rodearon a las elecciones a la Casa Blanca y después con el escándalo de Cambridge Analytica, creerse algo que venga de la compañía de Mark Zuckerberg resulta cada vez más complicado.

Sin embargo, ahora aseguran que por fin han dado con la clave para que las noticias falsas destinadas a propagar información no veraz no se extiendan como la pólvora por la red social. Reconocen, además, que la medida que han estado probando de manera reciente mediante la cual el contendido identificado potencialmente como falso aparecía con una alerta de color rojo sobre la noticia ha sido totalmente contraproducente. El aviso, en lugar de disuadir de entrar a la noticia y compartirla lo que hacía que aquellos que quisieran difundirla lo hicieran de manera aún más asidua para mostrar su disconformidad con el etiquetado.

Menos visibilidad, más aprendizaje automático

La solución que plantean ahora desde Facebook ante las fake news es la contraria a la anterior. En lugar de señalar con un aviso el contenido dudoso, lo que se hará en su lugar es reducirlo a la mínima expresión para que llame mucho menos la atención y, por consiguiente, sea menos propenso a que los usuarios hagan clic en la noticia en cuestión. Traducido a la práctica esto supone que las noticias falsas no se mostrarán en los tablones de la gente como una gran y atrayente tarjeta con una imagen destacada llamativa, sino que serán apenas un rectángulo estrecho en el que resultará más complicado fijar la atención.

Esto se encuentra íntimamente ligado al aprendizaje automático que Facebook está implementando en la plataforma para detectar patrones y comportamientos similares entre las cuentas que distribuyen contenido falso. Según recoge TechCrunch, esto permitiría a la red social reducir la distribución de contenido de esta índole en un 80 por ciento, una cantidad significativa si se tiene en cuenta el inmenso impacto que estas pueden tener en la sociedad al ser compartidas de manera masiva.