Asia Argento fue una de las víctimas de Harvey Weinstein. En 1997, durante la celebración del Festival de Cannes, la actriz explicó que el productor estadounidense la violó. A Argento se unieron las declaraciones de muchas mujeres dentro del mundo del cine que también afirmaron ser víctimas de los comportamientos, los acosos y los abusos del productor estadounidense. A pesar de que la mayoría de los casos tuvieron lugar en Hollywood, algunos ocurrieron durante la celebración de festivales en Europa, como el prestigioso evento en Cannes.

La de 2018 va a ser la primera edición del Festival después de que saliera a la luz el escándalo que dio inicio a campañas como #MeToo y Time’s Up. Para intentar responder a futuros casos de acoso o abuso sexual, la organización anunció que se alió con el Gobierno de Francia para lanzar una línea telefónica directa para las personas que puedan pasar por situaciones parecidas a las víctimas de Weinstein.

Marlène Schiappa, ministra de igualdad de género de Francia, recordó que una de las violaciones de las que se acusa a Weinstein sucedió en Cannes, “por lo que el festival no puede dejar de actuar”.

Asimismo, añadió que se tomarán medidas adicionales como distribuir folletos sobre el acoso sexual e informar sobre los castigos legales.

Hasta el momento no se han dado más detalles sobre la línea telefónica. En la mayoría de los casos, estas iniciativas tienen como objetivo asesorar a las víctimas de acoso o abuso sexual sobre cuales son sus opciones legales o también les brindan consejos sobre cómo actuar con el presunto acosador.

A pesar de que esta medida puede ayudar a muchas víctimas, el Festival de Cannes también enfrenta retos sobre el sexismo y la igualdad de condiciones. Decisiones tomadas por la organización como la obligación para las mujeres de llevar tacones se une a una lista de nominados dispar, en la que solamente hay tres mujeres entre los 18 candidatos que optan por el premio.