China trabaja para establecer relaciones con el Vaticano

 

Beijing.- China ha hecho esfuerzos para establecer relaciones con el Vaticano, pero aseguró que restringir el control de la Santa Sede sobre el nombramiento de obispos no infringe la libertad religiosa de los creyentes chinos.

La observación fue señalada durante un informe del Consejo de Estado este martes y se produce mientras Beijing y la Santa Sede negocian un acuerdo histórico sobre la selección de obispos en China.

Los católicos chinos están divididos entre aquellos que asisten a iglesias oficialmente sancionadas por obispos aprobados por el gobierno y por iglesias “clandestinas” técnicamente ilegales, la gran mayoría de las cuales son leales al Vaticano.

Un funcionario responsable de asuntos religiosos indicó que los grupos religiosos de China no pueden ser controlados por “fuerzas extranjeras” y agregó que no está de acuerdo en que negar a la Santa Sede “control total” sobre los nombramientos del obispo viole los derechos religiosos.

Las declaraciones se produjeron después de que el obispo Vincent Guo Xijin, de la diócesis china de Mindong, fuera arrestado junto con otro religioso, según denunció la página religiosa AsiaNews, del Instituto Pontificio para las Misiones en el Exterior de la Iglesia.

Ese obispo “clandestino” fue ordenado por el Vaticano y no reconocido por el gobierno, por lo cual fue retirado temporalmente de su parroquia del sur de China la semana pasada.

El director de la Oficina de Prensa del Vaticano y portavoz de Papa Francisco, Greg Burke, negó este jueves la firma “inminente de un acuerdo entre la Santa Sede y la República Popular de China”.

“China siempre ha sido sincera sobre la mejora de las relaciones con el Vaticano. Hemos dado pasos concretos hacia ese objetivo y tenemos un canal fluido de comunicaciones”, señaló Chen Zongrong, antiguo subdirector de la Administración de Asuntos Religiosos

China es “sincera” en su intento de mejorar las relaciones con el Vaticano, afirmó hoy un responsable chino de asuntos religiosos, que, sin embargo, no detalló la situación de las negociaciones para la normalización de los lazos entre ambas partes.

“China siempre ha sido sincera sobre la mejora de las relaciones con el Vaticano. Hemos dado pasos concretos hacia ese objetivo y tenemos un canal fluido de comunicaciones”, señaló Chen Zongrong, antiguo subdirector de la Administración de Asuntos Religiosos,

Chen partició en la presentación del libro blanco del gobierno sobre la situación de las distintas religiones en este país.

Xiao Hong, exportavoz de ese organismo, destacó en la misma rueda de prensa que ambas partes han mantenido “discusiones positivas y en profundidad”, y subrayó los “esfuerzos” realizados por China en este proceso.

La presentación del documento tuvo lugar después de que en las últimas semanas haya habido varias filtraciones e informaciones sobre la supuesta inminencia de un acuerdo para solucionar las diferencias entre ambas partes, que se centran esencialmente en el nombramiento de los obispos.

Sobre este punto, Chen mantuvo la línea oficial del gobierno de Beijing, firme en el “principio” de “no permitir que entidades extranjeras interfieran con los asuntos religiosos chinos”.

Chen añadió que Beijing busca una gestión “más democrática” de la religión católica, a fin de evitar “la dictadura de un solo hombre”, aunque sin afectar a los principios de esa fe.

En China hay una iglesia católica “patriótica”, regulada por el Partido Comunista y desligada del Vaticano, con obispos nombrados por Beijing, aunque en asuntos teológicos no mantiene diferencias con la iglesia católica.

Sin embargo, en los últimos años ha habido un acercamiento y ha habido nombramientos de obispos consensuados entre ambas partes.

En el libro blanco, publicado por la Oficina de Información del Consejo de Estado con el título “Políticas y prácticas de China sobre la protección de la libertad de creencia religiosa”, el gobierno se comprometió a seguir respetando y protegiendo la libertad de creencia religiosa de sus ciudadanos.

China es un país socialista bajo el liderazgo del Partido Comunista de China (PCCh), y como tal adopta políticas sobre la libertad de creencia religiosa basadas en las condiciones nacionales y religiosas para proteger el derecho de los ciudadanos a la libertad de creencia religiosa, construir relaciones religiosas activas y saludables, y mantener la armonía religiosa y social.

“Los creyentes y no creyentes se respetan unos a otros y viven en armonía, comprometiéndose con la reforma y la apertura y la modernización socialista, y contribuyen a la materialización del sueño chino de la gran revitalización de la nación china”, reza el libro blanco, según la agencia de noticias Xinhua.

Son tareas comunes de todos los países del mundo la protección de la libertad de creencia religiosa, la administración adecuada y la adaptación a los tiempos de las relaciones religiosas y control de extremismo religioso, señala.

China defenderá el principio de que todas las religiones en China deben tener una orientación china, y ofrecerá directrices activas a las religiones para que puedan adaptarse a la sociedad socialista, asegura.

Las religiones principales en China cuentan con unos 200 millones de creyentes y un personal religioso de más de 380 mil personas.

Vía El Arsenal

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