Campeones nacionales en obesidad y diabetes, quintos en mortalidad materna mientras: Secretaría de Salud del gobierno de Yucatán pierde 228 millones de pesos.

Siguiendo la tradición de gobernadores priistas como Javier Duarte, César Duarte, entre otros, también en la administración de Rolando Zapata desaparecen y desvían dinero destinado a medicamentos y servicios de salud, que afectan directamente en la calidad de vida de los yucatecos.

Según reporte 16-A- 31000-02- 1715 de la Auditoría Superior de la Federación (ASF) del 30 de junio de 2016 para evaluar el ejercicio de los recursos del Fondo de Aportaciones para los Servicios de Salud (Fassa), se presume daño a la Hacienda Pública Federal por un monto de 228.617,889.09 pesos por parte de la Secretaría de Salud del gobierno de Yucatán.

Con cifras nada alentadoras como ser los campeones nacionales en obesidad y diabetes y ubicados en quinto lugar en mortalidad materna, resulta inaceptable el hecho de que no estén justificados ni aparezcan 228.617.889 pesos destinados para el sector salud.

Pero no sólo destaca el hecho que Yucatán esté en la lista de entidades que hicieron un mal ejercicio del Fassa en 2016. La ASF detectó irregularidades en 57% de los 85 mil millones de pesos ejercidos con otras entidades como el Estado de México, Guerrero, Veracruz y Oaxaca encabezando la lista.

En 2016 el Gobierno Federal transfirió a las entidades 85,839 millones de pesos a través del Fassa, de los cuales 1,779 millones correspondieron a ASF. De acuerdo a reporte de la ASF los Servicios de Salud de Yucatán (SSY) tienen severos problemas para controlar, supervisar y fiscalizar el ejercicio de recursos y el trabajo de sus funcionarios, así lo señala en su artículo Alejandro Legorreta González, quien hace pública la denuncia sobre este caso.

La Secretaría de Administración y Finanzas abrió una cuenta bancaria para manejar el dinero del Fassa; sin embargo, según el reporte de la ASF, en esta cuenta se depositaron $3,641 millones provenientes de fuentes desconocidas. La recomendación de la ASF es que el órgano de control interno investigue el motivo de estas transferencias atípicas, pero el órgano de control interno no existe.

El mismo reporte de la ASF señala que los 1,779 millones del Fassa se depositaron en otras cuentas que no eran de los SSY. Si bien el gobierno regresó 469 millones 423 mil pesos a la cuenta específica del FASSA, no regresó 608 millones 158 mil pesos.

De esos 608 millones faltantes, según el reporte de la ASF, el gobierno sólo comprobó el ejercicio de 379 millones 540 mil pesos. Siguen faltando 228 millones 617 mil pesos, por lo que la ASF presume un probable daño al erario por ese monto.

La ASF también encontró que, al momento de la auditoría, la cuenta específica del Fassa tenía un saldo de 19 millones 364 mil pesos, no obstante que los SSY dijeron que ya no tenían dinero. Hasta ese momento, los 19 millones 364 mil pesos no se habían reintegrado ni comprobado.

También, la ASF detectó que los SSY tienen a 11 empleados que no cuentan con la preparación académica correspondiente al puesto que ejercen, lo que en 2016 representó una carga de 964 mil pesos al erario.

Cabe destacar que en su nota Alejandro Legorreta González, pide a la Secretaría de Salud de Yucatán explicación del por qué el gobierno del Estado no participará en la compra consolidada de medicamentos anunciada por el IMSS el miércoles de la semana pasada.

Según Mikel Arriola, director general del IMSS, esta compra consolidada podría traducirse en ahorros de hasta 35% para las entidades.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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