El próximo 18 de marzo se celebrarán elecciones presidenciales en Rusia. Una fecha donde se da casi por segura la victoria de Vladimir Putin, que parte como gran favorito frente a otros candidatos como la independiente Ksenia Sobchak, el comunista Pavel Grudinin o el liberal Vladímir Zhirinovski. Uno de los grandes miedos en los próximos comicios es, de hecho, que la participación no sea tan alta como en anteriores convocatorias.

Para animar a los electores a votar, seguidores de Putin publicaron el pasado 16 de febrero un vídeo donde imaginan cómo sería el futuro del país sin el presidente de la Federación Rusa. En algo más de tres minutos, sus partidarios utilizan toda una serie de argumentos homófobos y racistas para alentar el miedo entre los potenciales votantes.

El surrealista vídeo, que se ha viralizado en canales como YouTube y Facebook, ha sido compartido con subtítulos en inglés por el usuario Mad Nick en su propio canal. En él podemos ver a un hombre de mediana edad que, tras las peticiones de su pareja para que vaya a votar, se despierta al día siguiente en una Rusia diferente, no gobernada con la mano de hierro de Vladimir Putin.

En las secuencias iniciales, el protagonista es llamado a filas —a pesar de que tiene 52 años, remarca— a un Ejército imaginario donde aparece también un soldado negro. La razón, según la campaña, es que el nuevo presidente ha aumentado la edad de servicio militar hasta los sesenta. Su hijo, además, le pide millones de rublos para poder ir a la escuela. Pero tal vez la parte más insultante del vídeo llega de la mano de la evidente homofobia que campa a sus anchas en Rusia.

El señor se encuentra en la cocina con un joven gay, vestido con una prenda rosa y comiendo un plátano, al que supuestamente ha de acoger durante una semana. Según la ley imaginaria del nuevo Gobierno, si no encuentra pareja deberá compartir su vida con el protagonista del vídeo, algo que parece sacarle de sus casillas. La administración que rige Rusia también limita el tiempo de permanencia en el baño, una noticia que hace despertar al hombre del sueño… para encontrar al homosexual en su misma cama.

Un auténtico pecado, parece indicar el vídeo, que no ocurriría si los electores votan a Putin dentro de unas semanas. Toda una declaración de intenciones en un país en el que el 74% de los rusos cree que la homosexualidad no debe ser aceptada en la sociedad, y en el que Ksenia Sobchak ha apostado por la legalización del matrimonio homosexual.