Como ya ocurría en su predecesor, la bisagra permite abatirse 360 grados, es decir, que puede quedar completamente abierto de cara a usarse de manera similar a una tablet. Así, más allá de lo que permita el dedo, el Samsung Notebook 7 Spin se puede utilizar para tomar notas, pues Samsung vende por separado el Active Pen, preparado para tomar notas sobre la pantalla. La integración ha mejorado desde la Creators Update de Windows, por lo que ahora es esencial para quien desee escribir o dibujar sobre la pantalla.

Aunque llega como un modelo de gama media, se beneficia de un i5 de la octava generación de procesadores de Intel, que ha democratizado los Quad Core gracias a su bajada de TDP a 15W. En cuanto a memoria y almacenamiento, en el Notebook 7 Spin 2018 pueden encontrarse 8 GB de RAM y 256 GB de SSD. La pantalla, frente a los modelos superiores, se queda en 13.3″, con resolución Full HD. A diferencia de la Samsung Galaxy Book, la pantalla es LCD, nada de OLED.

Todo ello queda en un cuerpo metálico de 1,53 kilos de peso, que integra USB-C (no se hace diferencia a la velocidad concreta o protocolo del puerto, por lo que es poco probable que sea Thunderbolt 3, que esperamos ver muy extendido en el CES), un touchpad Precision, que debería brindar una buena experiencia de gestos en Windows 10, un lector de huellas compatible con Windows Hello y un teclado retroiluminado con unas teclas que presentan un recorrido de 1.5 mm.

De momento se desconoce el precio y las fechas de disponibilidad en los distintos países, aunque su comercialización comenzará en Estados Unidos.