Apple sigue afrontando las consecuencias de la ralentización de los iPhone. El Departamento de Justicia de Estados Unidos y la Comisión de Bolsa y Valores están investigando a la empresa de Cupertino para determinar si ha violado la ley al reducir el rendimiento de los teléfonos mediante una actualización del software.

El Gobierno estadounidense ha pedido información a Apple y está analizando las declaraciones públicas de la compañía aunque la investigación todavía se encuentra en proceso y es demasiado pronto para determinar las consecuencias de la misma, afirmaron las fuentes consultadas por Bloomberg.

Estados Unidos está centrando su investigación en si Apple pudo haber empeorado el rendimiento de los iPhone más antiguos de forma deliberada. Francia tiene la misma sospecha y está investigando a la empresa de Cupertino por supuestas prácticas que conducen a la obsolescencia programada.