No obstante, la confirmación de la adquisición de la nacionalidad ecuatoriana por Assange ha sido confirmada por la canciller María Fernanda Espinosa en una rueda de prensa especial, después de que se filtrase el nombre del activista dentro del registro para la cédula de ciudadanía en días pasados y tras extenderse un rumor de que Assange podría ser expulsado de la embajada por ser “insostenible”, un momento de especial confusión tras el que el propio Assange publicó una foto en Twitter con la camiseta de la selección ecuatoriana.

Ahora, y tras el anuncio de la adquisición de la nacionalidad, se confirma que el procedimiento comenzó el 16 de septiembre del 2017 a petición del propio activista, y que el ministerio competente fue el que puso en marcha los trámites oportunos dentro de la la Ley de Movilidad Humana, según recoge El Universo.

Con la adquisición de la nacionalidad habrá que ver si cambia el estatus de Assange y su relación con Gran Bretaña, que recientemente se negó en rotundo a concederle un estatus diplomático especial y que, de momento, sigue dentro de la embajada de Ecuador en Londres, ahora como ciudadano del país latinoamericano.