Ahora bien, con la nueva etapa de la franquicia de Star Wars, es decir desde que fuera comprada por Disney, el lanzamiento de Star Wars: The Force Awakens en 2015, que abrió las puertas del plan de 10 años que tiene Disney para este universo, se ha hecho necesario estipular un canon único de la franquicia y, aunque hay muchas discusiones al respecto, sí existe un listado de obras oficiales de Star Wars que siguen una cronología coherente. Con este reordenamiento de la franquicia se dejaron fuera libros, películas y demás historias, una de ellas (y con razón) es “The Star Wars Holiday Special”.

Esta película de 1978 fue dirigida por Steve Binder y es algo así como el patito feo de toda la franquicia, un proyecto que quisiera George Lucas y todos los implicados que desapareciera de la faz de la Tierra. Incluso Lucas ha declarado en varias ocasiones sobre su descontento por este bodrio; dijo una vez que desearía tener el tiempo de romper a martillazos cada copia que existe de “The Star Wars Holiday Special”. La mala noticia para Lucas es que la época del internet llegó y será imposible borrar ese título de su historial.

Lo que dice Lucas no es una exageración, quien haya visto alguna vez este título de Star Wars le dará la razón sin dudar. “The Star Wars Holiday Special” es una mezcla extrañísima de los personajes y lugares de ese universo con música, una especie de Navidad llamado “Life Day”, rugidos de wookiees por doquier, animación y una blandengue y cursi historia (esto es poco decir).

Los encargados del proyecto, a lo largo de los años se han tenido que acostumbrar a que se les pregunte sobre él y parece que poco les gusta aceptar su participación en este especial. Sea como haya sido el proceso para su confección el resultado es de pena.

Ahora bien, pensemos en el momento en el que se ideó este proyecto. Star Wars acababa de estrenar su primera película, el Episodio IV, “Una nueva esperanza”. El éxito fue tal que otro título era inminente pero tomaría tiempo, por tal motivo un especial de televisión para las fechas navideñas no sonó tan mal. Después de todo, los especiales de fin de año han sido comunes en la televisión desde hace mucho tiempo atrás, sólo que había un problema, no había mucho tiempo para hacer una historia y los actores de cine en esa época se rehusaban a hacer televisión.

A pesar de estos inconvenientes el proyecto siguió adelante pues la CBS se imaginó que podría atraer un poco del éxito que alcanzó Star Wars en taquilla. El problema del tiempo lo solventaron metiendo el acelerador para la producción del especial y con los actores con cláusulas en su contrato, en resumidas cuentas no tenían más remedio que aparecer, eso sí, algunos como Mark Hamil se rehusaron a cantar mientras que Carrie Fisher tuvo que hacerlo para cerrar con broche de oro la fatídica película.

La historia va de la celebración del Life Day en Kashyyyk, el planeta de los wookiees, en casa de la familia de Chewbacca. Ah, sí, porque Chewie es un padre de familia y en casa lo espera su esposa Malla, su hijo Lumpy y su padre, Itchy. Este sin sentido se hace más meloso y asombroso conforme pasan los minutos; musicales, programas de televisión, videollamadas con C-3PO, la princesa Leia, Luke y R2-D2 se dan lugar mientras Chewbacca y Han Solo escapan en algún lugar de la galaxia en el Millennium Falcon. Ah, y Darth Vader por ahí dándo órdenes…

Así pues, este es un breve relato del vergonzoso especial de Star Wars. Una de las cosas destacadas (tal vez la única) es que es aquí donde aparece por primera vez Boba Fett, esto en la parte de animación. Si tienes hora y media de vida que desperdiciar puedes disfrutar (?) el filme aquí:

O escuchar a la princesa Leia cantar: