Era 2012 y la crisis económica que asolaba medio mundo occidental y, especialmente, a España se usaba como excusa para cualquier decisión complicada en el Gobierno. La recaudación de impuestos, necesarios para cubrir la caída de las cotizaciones por la falta de empleo y el incremento de la deuda pública, se posicionaba como la decisión fácil y rápida. Y más concretamente con aquellos impuestos directos. Entre otros sectores, el negocio de la cultura fue uno de los más afectados por la subida del IVA; cines, teatros o conciertos pasaban de estar grabados con un impuesto del 10% a uno del 21%. Durante años, el mundo de la cultura ha estado revolviéndose en sus bancadas a la espera de que este impuesto volviese a su estado natural. Ya en junio de este año, el Gobierno anunció que teatros, conciertos, toros y discotecas recuperarían su impuesto original. Pero quedaba el séptimo arte y cinco años después, el cine ha regresado al 10% en el IVA.

Según ha anunciado el secretario de Estado de Cultura, Fernando Benzo, en declaraciones al la cadena Cope, “las cosas en nuestra economía están yendo bien y, por tanto, cumplimos nuestra palabra en un primer momento con los espectáculos en vivo”, por lo que “ahora llega el momento de seguir cumpliendo nuestra palabra con el IVA para el cine”. Es decir, según Benzo, en los Presupuestos Generales del Estado de 2018 se recuperará el IVA reducido para el cine.

Según estas declaraciones, antes de 2018 podremos volver al cine pagando menos impuestos. De esta manera, las salas de cine ganan una batalla que, según sus datos, ha supuesto el cierre de cientos de salas de cine que han visto descender el número de asistentes por los altos precios de las entradas. Aunque ante esta circunstancia, el pasado mes de abril Méndez de Vigo afirmó que el IVA debería seguir siendo del 21%, confirmando que los 60 céntimos que implica ese porcentaje no son la causa del cierre de 300 salas.

La cuestión ahora es que la pelota se encuentra en el lado de las salas de cine. ¿Una bajada del IVA se traducirá en una bajada del precio de las entradas con el objetivo de llenar las salas? Lo más seguro es que experiencias como la Fiesta del Cine se sigan multiplicando durante largo tiempo.