La salida de Travis Kalanick como CEO de Uber puede haber sido definitiva pero el antiguo director ejecutivo no quiere romper las relaciones con la compañía. Kalanick está muy interesado en seguir en Uber como socio y asesor, según han afirmado varias personas involucradas con la búsqueda de un nuevo CEO, informó The Financial Times.

El pasado mes de junio, Travis Kalanick fue destituido después de que salieran a la luz los escándalos por acoso sexual en la compañía y de que el por aquel entonces CEO tomara un rumbo con el que la junta directiva no estaba de acuerdo. Uber lleva desde entonces buscando a un nuevo director ejecutivo para la compañía y a fecha de hoy todavía no han encontrado a la persona adecuada para tomar las riendas del servicio de transporte privado.

Las funciones que Kalanick quiere mantener en Uber son decisiones estratégicas y operacionales para poder dar su opinión sobre el nuevo rumbo de la compañía. El antiguo CEO tendría el poder para opinar sobre la persona que ocupe su puesto quien, según The Financial Times podría ser Jeff Immelt, antiguo CEO de General Electric.

A pesar de que hace casi dos meses que fue destituido, Travis Kalanick sigue muy presente en la empresa y organizando reuniones personales con diferentes trabajadores o directivos para “obtener información”, afirmó un accionista de Uber.