Los habitantes de la Ciudad de México pueden moverse por la gran metrópoli en metro, Metrobús, camión o servicios de transporte privado como Uber y Cabify. Las opciones parecen varias, pero el transporte público sigue siendo insuficiente para cubrir las necesidades de las casi 9 millones de personas que viven en la capital mexicana más los otros 10 millones que viajan de la periferia a la ciudad para trabajar. El transporte público es conocido por su ineficacia: vagones del metro abarrotados, falta de rutas y conexiones e infraestructura antigua y peligrosa. Estos aspectos se unen a la dificultad de muchas personas que tienen que ir del Estado de México a la capital, un trayecto que puede llegar a tardar horas para al menos 40 kilómetros con mucho tráfico. La Ciudad de México es la primera ciudad del mundo con mayor congestión, según el informe TomTom 2017. Las camionetas de Jetty cuentan con cámaras de seguridad y Wi-Fi

La mayoría de estos mexicanos tiene que viajar en un transporte abarrotado por unos 20 pesos (aproximadamente un euro) o pagar un viaje en servicios privados com Uber, cuya tarifa puede multiplicarse hasta diez veces dependiendo de la densidad del tráfico. “Hay un escenario poco propicio para que el transporte colectivo de la Ciudad de México crezca para servir a toda el área metropolitana y con calidad porque no hay los recursos ni la voluntad política para invertir en la red del metro o subsidiar la tarifa en todos los camiones”, explicó Onésimo Flores, fundador de Jetty, un nuevo servicio de transporte colectivo privado en la capital que pretende cubrir las necesidades de las personas que viven a las afueras de la ciudad.

Jetty, que empieza las operaciones este martes 15 de agosto, es un servicio de camionetas que transportará a los usuarios del Estado de México al norte de la Ciudad de México. A través de la aplicación móvil las personas podrán escoger su ruta, su asiento y pagar con tarjeta de crédito, un funcionamiento parecido al de otras aplicaciones como Uber o Cabify. Sus primeros tres puntos de abordaje serán UVM Lomas Verdes, hospital Starmédica y el centro comercial Gran Terraza, con Plaza Carso como destino final. Desde este martes hasta el próximo viernes 18 de agosto, el servicio será gratis para presentar la aplicación y la única ruta irá de Lomas Verdes a Polanco.

Los puntos de abordaje y destinos han sido estudiados por la empresa con el fin de responder a las necesidades de los usuarios del transporte público, aunque pretenden modificarlos a medida que hayan iniciado sus operaciones. Jetty nació para “extender y complementar el transporte masivo y elevar radicalmente la calidad del servicio, sobre todo en temas seguridad”, explicó en entrevista con Hipertextual Onésimo Flores, fundador de Jetty, quien añadió:

Creemos que hay una demanda no atendida de gente que hoy está muy a disgusto con el servicio de transporte, donde asaltan y acosan a las mujeres, pero no tienen dinero para un Uber cada día.

La tarifa de Lomas Verdes hasta Polanco es de 49 pesos, aunque el precio varía según la ruta que requieran los usuarios. El costo se sitúa entre los 20 o 25 pesos en microbús y el precio más elevado en Uber, que puede rondar entre los 80 y los 100 pesos mexicanos. Jetty quiere enfocarse en las personas que viven en el Estado de México y que quieren tener una “experiencia digna” en su viaje a la capital mexicana. Además de pagar a través de la aplicación y asegurar un asiento en las camionetas, el nuevo servicio de transporte privado minimiza el tiempo de espera en la parada, ya que los usuarios pueden ver dónde se encuentra el vehículo, igual que otros servicios de transporte privado disponibles en la capital mexicana.

A pesar de que la aplicación puede tener algunas similitudes, Flores destaca que su servicio es muy diferente a las ya existentes. Jetty ofrecerá automóviles para transportar de 15 a 20 personas y otros como Uber o Cabify se enfoca como un servicio de transporte con coches de cinco plazas. En este contexto, el fundador de Jetty afirma contribuir a sacar coches de las calles de la Ciudad de México, una de las ciudades más contaminadas del mundo.

En concreto, la demanda a la que pretende responder el nuevo servicio es un target específico, basado en las personas que se enfrentan cada día a duras condiciones en el transporte público, a nivel de tiempo de recorrido y seguridad.

Contra la inseguridad

El Estado de México es la entidad federativa con más homicidios y feminicidios de toda la República, unos peligros que se perciben también en el transporte público. Según cifras oficiales, durante los primeros tres meses de 2017 se registraron diez asaltos diarios en el transporte público, en total 601. En comparación con el mismo trimestre del año anterior, la tasa de robo aumentó en un 160%.

Para combatir la inseguridad que padecen los usuarios del transporte colectivo, Jetty propone, en primer lugar, una capacitación de sus choferes, quienes tienen que pasar además por un registro de antecedentes penales u otros aspectos de su historial que serán analizados por el equipo de Jetty. Todas las camionetas, que tienen que pasar por unas pruebas de calidad, cuentan con cámaras de seguridad, por lo que, en el caso de que suceda algún imprevisto, todo quedaría registrado en las cámaras. Jetty ha contratado pólizas de seguros que cubren todo tipo de accidentes.

“Hasta el ejecutivo que tiene coche se puede beneficiar [de Jetty], puede ir trabajando sin que le roben y con red Wi-Fi”, expuso Flores.

A nivel de regulación, Jetty tiene la autorización para operar como empresa de redes de transporte y, al igual que los otros servicios, tiene que pagar un impuesto a la Ciudad de México, denominado el Fondo del Taxi, la Movilidad y el Peatón. Este impuesto fue investigado por Hipertextual hace unos meses y resultó haber muy poca información sobre el destino final del dinero que recaudaba el Gobierno capitalino.

Además de la regulación, el nuevo transporte colectivo privado en la capital mexicana tendrá otros retos como la respuesta de los usuarios. Si el interés por Jetty aumenta tras el inicio de sus operaciones, la empresa podría incrementar el número de la flota (actualmente cuenta con diez camionetas), y ampliar las frecuencias de los viajes, además de llegar a otras zonas como Santa Fe o Nezahualcóyotl.

La aplicación del servicio de transporte, el cual se inicia este martes 15 de agosto, está disponible en Android y en las próximas semanas lo estará también el sistema operativo iOS.

Jetty pretende ser una nueva opción de transporte en una de las rutas más abarrotadas de toda la ciudad y de sus alrededores y pretende llegar hacia donde las autoridades no han conseguido llegar todavía. “El escenario actual nos lleva a la conclusión que pensar que la mala calidad del transporte se va acabar, sobre todo en el área metropolitana, y esperar que el metro llegue [al Estado de México], va a tardar tres generaciones más”, concluye Onésimo Flores. La posible solución, mientras tanto, decidió ponerla Flores con sus medios y recursos.

Los transportistas contra Jetty

A primera hora de la mañana de este martes 15 de agosto, las camionetas Jetty salieron a la calle de manera oficial. Sin embargo, un grupo de transportistas ha impedido el primer viaje de Jetty.

El primer servicio, el cual ya había sido reservado por los nuevos usuarios de la aplicación, ha tenido que ser suspendido por la incidencia. En su cuenta de Twitter, Jetty ha subrayado que entienden la preocupación de los transportistas pero que cuentan con todas las licencias para operar.

Jetty fue amenazada y los transportistas afirmaron que si volvían a operar dañarían sus unidades y les han pinchado una llanta de una de las camionetas.

Al respecto, Enésimo Flores afirmó en entrevista con Hipertextual después del accidente que entienden que estas prácticas son comunes en la industria transportistas pero “estamos comprometidos con mejorar radicalmente la calidad del servicio disponible a los usuarios”.

En esa lucha, los transportistas pueden ser nuestros aliados. Nuestra plataforma está abierta para que todo aquel transportista que quiera ofrecer mejor servicio que la utilice.

El servicio tradicional de transporte ha mostrado su descontento con Jetty en una situación que ha recordado a los enfrentamiento entre los taxistas y los servicios como Uber o Cabify en varias ciudades del mundo. El primer reto de Jetty ha salido a la luz en el primer día de sus operaciones y, al igual que las otras empresas de economía colaborativa, el servicio privado de camionetas tendrá que acostumbrarse a estas situaciones hostiles. Este conflicto pone de relieve la necesidad de un transporte de calidad en el país y unas mejoras que son una oportunidad para nuevas empresas como Jetty y una amenaza para el transporte tradicional.