La reforma de la Ley de Telecomunicaciones en México trajo muchos cambios para la industria. Uno de los aspectos más relevantes fue la cláusula de retroactividad, la cual obliga a estabilizar la competencia de las operadores mexicanas. América Móvil, de Carlos Slim, y su marca Telcel no podían ofrecer nada que pudieran brindar sus competidores como AT&T y Movistar. El pasado mes de diciembre, el mayor cambio vino de la mano de un acuerdo entre Telcel, rey del sector de las telecomunicaciones en México y Movistar para compartir su infraestructura.

En ese momento, el número uno en usuarios y ganancias se alió con la operadora española, la cual ocupa el tercer puesto, y la estadounidense AT&T, posicionada en el mercado después de la operadora de Slim, quedó en ese momento fuera del acuerdo. Hasta hoy. Telcel ha firmado este 24 de agosto un convenio para prestarle el servicio de roaming nacional a los clientes de AT&T.

De esta manera, tanto Movistar como AT&T podrán contar con la infraestructura de Telcel y con sus servicios en áreas donde las otras dos operadoras no tiene cobertura. Los más beneficiados de este nuevo acuerdo serán los usuarios de la compañía estadounidense, afirma Mariana Torres, analista de telecomunicaciones en Mediatelecom, y supone “una parte de la regulación que ha ocurrido en México”, en referencia a las modificaciones de la Ley de Telecomunicaciones.

En una entrevista con Hipertextual, Torres explicó que “AT&T está acostumbrado a desplegar sus propias redes, este es su modelo de negocio”. Ante el nuevo convenio, la experta destaca que en Estados Unidos, la compañía sí compite por infraestructura pero que, en el caso de México, el acuerdo con Telcel “le permita tener una masa un poco más fuerte de clientes“.

A pesar de los supuestos nuevos clientes que podría atraer AT&T, todavía parece ser difícil conquistar un mercado acaparado por Telcel, que cuenta con más de 70 millones de usuarios en México. “Que AT&T pueda sumar clientes no necesariamente significa que vaya a cambiar su posición en el mercado. Cuando surgió en diciembre el convenio con Movistar fue algo muy novedoso pero ahora que ya estaba firmado era cuestión de tiempo que se uniera AT&T”, dijo Mariana Torres en entrevista con Hipertextual.

Mismas redes, mismo problemas

La red de Telcel, utilizada por los otros dos principales operadores mexicanos, ha ido mejorando mucho en los últimos años y se calcula que cubre el 93% del país tanto en servicio de llamadas como de internet.

Sin embargo, todavía hay lugares de México en los que no ha llegado la infraestructura necesaria para ofrecer una red de telecomunicaciones. Sobre todo en algunas comunidades indígenas del país, las compañías de telefonía móvil no han llegado a estados como Oaxaca y Chiapas porque les sale demasiado caro operar en pueblos pequeños y con potencialmente pocos clientes.

El problema de los convenios firmados el pasado mes de diciembre y este mes de agosto entre Telcel y sus competidores es que las otras operadoras no van a pagar sus propias inversiones en infraestructura ni fomentar una mejora del servicio.

“America Movil tiene cobertura pero tendrá áreas donde no llega y eso seguira así. En lugar de crecer, nos mantenemos igual“, afirma la analista de telecomunicaciones.

Para los usuarios de Movistar y AT&T que se encuentren en zonas donde llega la red de Telcel, estas alianzas son muy buenas noticias, ya que podrán beneficiarse de la infraestructura de la compañía de Carlos Slim. Por el otro lado, los mexicanos que vivan en el 7% del territorio donde llega la red, esta noticia significa que la situación no está en vistas de cambiar, al menos no por parte de las grandes operadoras. Mientras tanto, estas comunidades deberán conseguir los avances por sus propios medios y haciendo uso de su derecho constitucional a adquirir, administrar y operar sus propios medios de comunicación.