Las FOTOS de las mujeres víctimas de violencia en Argentina que buscan ayudar a otras mujeres

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Buenos Aires, 20 de junio (AP).-

 

Ivana Rosales dice que su esposo intentó matarla dos veces la misma noche.

Era 2002 y Rosales le había dicho que lo dejaría. Cuando su marido se fue contra ella, Rosales no supo qué hacer. Sin embargo, ahora ella usa esa terrible experiencia para ayudar a otras mujeres que son atacadas por los hombres a quienes alguna vez amaron o con quienes trabajaron. Les recuerda sus derechos, les da apoyo emocional e incluso las acompaña a la corte.

Ivana Rosales posa para un retrato en Neuquen, Argentina. En 2002, el marido de Rosales intentó matarla dos veces en la misma noche. Al siguiente año él fue encontrado culpable de intento de homicidio agravado y sentenciado a cinco años de prisión, menos de la mitad de la pena máxima esperada para ese tipo de crímenes. Un juez consideró que hubo elementos justificaban su comportamiento. En respuesta, el Centro de Estudios Legales y Sociales interpuso una demanda contra Argentina ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, el primer caso argentino de violencia de género en llegar a la jurisdicción internacional Foto: AP/Natacha Pisarenko

Rosales es una de las muchas caras de “Ni una Menos”, un movimiento en Argentina que ha llevado a decenas de miles de personas a protestar y luchar para erradicar la violencia sistémica contra las mujeres. “Ni una Menos significa la unidad de las mujeres para combatir esta costumbre de matar”, dijo.

A través del movimiento, las víctimas de la violencia como Rosales trabajan para apoyar a otras mujeres antes de que sea demasiado tarde, convencidas del valor de cada mujer, de que el amor no debería doler.

Belén Torres, otra víctima, fue golpeada por su empleador a principios de este año. Hizo un video desde el hospital para decirles a las mujeres que experimentan ese tipo de violencia que denuncien ante las autoridades. La joven de 20 años dijo que está agradecido de haber sobrevivido al ataque y que al compartir su historia buscar ayudar a otras personas.

Belén Torres fue golpeada por su jefe, apenas unos días después de haber comenzado su primer empleo en la capital haciendo trabajos administrativos para un anestesiólogo para ayudar a su familiar con las cuentas. El doctor intentó tener sexo con ella. Después de que la golpeó, ella pudo escapar y salir del lugar; entonces un hombre desconocido llamó al 911 Foto: AP /Natacha Pisarenko

Paola Mascambruni se las arregló para salir con vida cuando estaba siendo golpeada por su exnovio. La imagen de sus hijos en su mente le dio fortaleza.

Paola Mascambruni posa para un retrato en su casa en Buenos Aires, Argentina. Cinco días antes de que esta foto fuera tomada, Mascambruni fue golpeada por su pareja, el padre de uno de sus hijos. Ella sufrió fractura de cráneo, trauma nasal, dientes rotos, el cuello severamente lastimado y hematomas en todo el cuerpo. Foto: AP/Natacha Pisarenko

Aunque Marcela Morera dice que “nadie me va a devolver a mi hija, ni a su bebé”, está comprometido en ayudar a otras víctimas de violencia de género como su hija Julieta Mena, quien fue asesinada el 11 de octubre de 2015 cuando tenía 22 años. Su novio la golpeó hasta matarla. Julieta tenía dos meses de embarazo.

Marcela Morera sostiene una imagen de su hija fallecida Julieta Mena, en Buenos Aires, Argentina. Julieta fue golpeada hasta la muerte por su novio el 11 de octubre de 2015. Foto: AP/Natacha

A algunas víctimas, como Maira Maidana, sus parejas les prendieron fuego, una formar particular de atacarlas y que en Argentina se registró por primera vez en febrero de 2010. Maidana sobrevivió. Ahora grita “¡Ni una menos!” y trabajar para que ninguna otra mujer termine con las cicatrices como ella o, peor aún, muerta.

Maira Maidana posa para un retrato en Buenos Aires, Argentina. Maidana temía que llegaría el día en que su pareja la intentaría matar. El día que le prendió fuego, ella estaba ayudando a su madre a decorar un cuarto para celebrar los 17 años de su hermano más pequeño. Maidana estuvo en el hospital por cuatro meses, tiempo durante el cual su madre se hizo cargo de sus hijos. Foto: AP Foto/Natacha Pisarenko

A Corina Fernández le disparó su esposo después de que lo denunció ante la policía por haberla amenazado de muerte más de 80 veces. El 2 de agosto de 2010, cuando dejaba a sus hijas en la escuela, el hombre se apareció y le disparó en tres ocasiones en el pecho. “No me alegra, tampoco me duele, me alivia”, dijo sobre la muerte de su esposo en prisión en 2014.

Corina Fernández posa para un retrato en Buenos Aires, Argentina. El 2 de agosto de 2010, el ex esposo de Fernández le disparó a Fernández tres veces en el pecho cuando dejaba a sus hijas en la escuela. Ella había denunciado ante la policía las amenazas de muerte de su marido más de 80 veces antes de que finalmente le disparara. Foto: AP/Natacha Pisarenko

Mercedes Zambrano perdió en 2008 a su hermana Adriana Marisel, a quien mató a golpes su ex esposo. Un vecino encontró a Josefina, la hija de 9 meses de Marisel, tomando pecho del cuerpo sin vida de su madre. Los familiares de Zambrano aún luchan para obtener la custodia de la niña, que ahora tiene nueve años, y viven con miedo del padre de la pequeña, que pasó unos años en prisión y ahora está libre.

“Todos los días, cada vez que pasan en las noticias que una mujer muere, vuelve a morir mi hermana”, dijo Zambrano.

Mercedes Zambrano sostiene fotografías de su hermana Adriana Marisel, tomada el último día que la vio viva en Buenos Aires, Argentina. Marisel fue golpeada hasta la muerte en 2008 por su ex esposo. Un vecino encontró a su hija de nueve meses, Josefina, amamantándose del cuerpo sin vida de su madre. El exesposo fue condenado por homicidio involuntario y sentenciado a cinco años, que ya cumplió. Foto: AP/Natacha Pisarenko

Romina Olivera posa para una fotografía en Buenos Aires, Argentina. El 24 de marzo de 2012, el exmarido de Olvera le prendió fuego y pasó seis meses en el hospital. Su atacante fue arrestado y sentenciado a ocho años de prisión por intento de asesinato. Dice que ha tenido problemas para encontrar un trabajo después del ataque que le dejó el 60 por ciento del cuerpo quemado. Foto: AP/Natacha Pisarenko

Karina Abregu posa para un retrato en Buenos Aires, Argentina. El esposo de Abregu le prendió fuego, quemándole el 55 por ciento de su cuerpo y hoy continúa en tratamientos médico. Abregu sufrió años de maltrato y aunque reportó 14 incidentes a lo largo de 14 años, la policía no actuó sino hasta dos meses después del ataque. Dijo que la policía ignoró sus pedidos de ayuda. La policía ha estado fuera de su casa durante los últimos dos años, debido a que teme que los amigos de su exexposo le hagan daño. Foto: AP Foto/Natacha Pisarenko

Jorge Taddei y su esposa Beatriz Regal posan para un retrato con un dibujo de su hija Wanda, hecha por la artista argentina Sylvia San Martín, en Buenos Aires, Argentina. La pareja perdió a su hija cuando el esposo de Wanda la roció con alcohol y le prendió fuego, quemándole el 68 por ciento de su cuerpo. Ella murió el 21 de febrero de 2010 después de agonizar por 11 días en el hospital. Foto: AP/Natacha Pisarenko

Vía Sin Embargo

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